
Acá al lado mío tengo un tipo que siempre dice que “a los negros de mierda hay que matarlos a todos”.
A veces, si un señor en la radio que escucha a la mañana le cuenta otra, no hay que matar negros sino “Piqueteros" -de mierda lógicamente- o “peronistas" -también de mierda-, aunque en definitiva son todos negros, ¿no?
El tipo, es bastante blanquito, tirando a coloradito. Los genes están bien.
Grita, grita mucho, y se encarga de dejar en claro todas las mañanas cual es el negro de mierda al que se debería matar ese día.
Lo curioso es que el tipo no vive en el castillo de Chambord, ni es socio del Jokey Club. No, el tipo éste vive en Lanús o Avellaneda, o un lugar así, pegadito al riachuelo. El papá no era estanciero sino colectivero, digna profesión, y su mamá, a quien no conozco, pero a la que casi puedo imaginar con ruleros y vestido floreado barriendo su vereda suburbana, de laburantes, ¿no?
La apropiación que el tipo éste hace del término "negros de mierda" es muy interesante. Si yo fuera un lingüísta diría algo sobre el poder simbólico del término y su significante conceptual, pero no, simplemente se me ocurre pensar que “Negros de mierda” es una frase que inventaron otros, "chicas" como las de la foto, para hablar de tipos como él, que nació y creció en la zona sur, cerca del riachuelo, en un barrio de laburantes, ¿no?
Cuidado muchachos, aveces si doblan en la esquina equivocada se pueden dar cuenta de que a lo mejor son ustedes el Negro de mierda para alguien.
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